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Aprender a decir "No".

Para decir "sí" a las prioridades importantes, hay que aprender a decir "no" a otras actividades no importantes y no urgentes, esto nos permitirá estar más tiempo centrados en el cuadrante II de lo importante y no urgente. Aprender a decir "no".




Lo que supone decir "No".

En un principio, sólo se puede obtener tiempo para el cuadrante II reduciéndolo en los cuadrantes III y IV (Ver cuadro completo). No se pueden ignorar las actividades urgentes e importantes del cuadrante I, aunque éste se reducirá cada vez más a medida que se dedique más tiempo a la prevención y preparación en el cuadrante II. Pero el tiempo inicial para este cuadrante tiene que provenir de los cuadrantes III y IV. Para trabajar con el cuadrante II es necesario actuar con proactividad, ya que los cuadrantes I y III actúan sobre uno mismo secuestrando su tiempo.

  Urgente No Urgente
Importante

Cuadrante I.
(Requiere atención urgente)

Crisis
Problemas apremiantes
Proyectos cuyas fechas vencen


Cuadrante II
(Ganar tiempo del cuadrante III y IV)

Prevención, actividades de CP
Construir relaciones
Reconocer nuevas oportunidades
Planificación, recreación

Requiere Proactividad.

No Importante

Cuadrante III
(Sacar tiempo para el cuadrante I)

Interrupciones, algunas llamadas
Correos, algunos informes
Algunas reuniones
Cuestiones inmediatas, acuciantes
Actividades populares

Cuadrante IV
(Sacar tiempo para el cuadrante I)

Trivialidades, ajetreo inútil
Algunas cartas
Algunas llamadas telefónicas
Pérdidas de tiempo
Actividades agradables

Para decir "sí" a las prioridades importantes del cuadrante II, hay que aprender a decir «no» a otras actividades, algunas de ellas en apariencia urgentes.

Para decir "sí" a las prioridades importantes, hay que aprender a decir "no" a otras actividades

Es preciso decidir cuáles son las prioridades más altas, y tener el valor de decir "No" a otras cosas, y para hacerlo hay que tener un "Sí" más grande, el "Sí" de lo verdaderamente importante. A menudo «lo bueno» es enemigo de «lo mejor». Tengamos presente que uno siempre le está diciendo «No» a algo. Si no lo dice a lo aparente y urgente, probablemente se lo esté diciendo a cosas más fundamentales y altamente importantes, lo que verdaderamente es singular.

La esencia de la administración efectiva del tiempo y la vida consiste en organizar y ejecutar prioridades equilibradas. El problema básico consiste en que las prioridades no se han arraigado en los corazones y las mentes. No se ha internalizado verdaderamente el segundo hábito, la autodisciplina no es suficiente porque sin una fuerte interiorización de los objetivos se carece de los cimientos necesarios para sostener los esfuerzos requiridos.

La capacidad para concentrarse en el cuadrante II surge de un centro basado en los principios. Si uno está centrado en el cónyuge, en el dinero, en los amigos, en el placer, o en cualquier otro factor extrínseco, continuamente se verá devuelto a los cuadrantes I y III, reaccionando a esas fuerzas exteriores en las que está centrada su vida. Incluso cuando se centre en sí mismo, terminará reaccionando al impulso del momento, en los cuadrantes I y III.

Si nuestras prioridades surgen de un centro de principios y de una misión personal, si están profundamente arraigadas en nuestro corazón y nuestra mente, el cuadrante II aparecerá como un lugar natural y estimulante para invertir el tiempo. Es casi imposible decir "No" a la popularidad del cuadrante III, o al placer de huir al cuadrante IV cuando no se tiene un "Sí" más grande ardiendo por dentro de uno mismo. Sólo entonces tendremos una fuerza de voluntad independiente que nos permita decirle "No", con una sonrisa auténtica, a lo que carece de importancia.

 

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